España se consolida como principal fuente de inversión extranjera en República Dominicana

Francisco Pérez, presidente de la Cámara de Comercio de España en la República Dominicana | FOTO EXTERNA

Santo Domingo, R.D.- La reciente participación de una distinguida delegación de la Cámara de Comercio de España en la República Dominicana en el tradicional almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio, en el marco de la Semana Dominicana en España, ha puesto en relieve el creciente vigor de las inversiones de la madre patria en el país caribeño.

Este vínculo histórico entre ambas naciones ha trascendido el tiempo, convirtiéndose en una relación de beneficios mutuos: generación de empleos y transferencia de conocimiento para los dominicanos, expansión y rentabilidad para los inversionistas españoles.

España a punto de desplazar a EE.UU. como principal inversor

De acuerdo con estimaciones recientes, en 2024 la República Dominicana recibió inversiones procedentes de España por 1,126 millones de dólares, cifra muy cercana a los 1,161.9 millones provenientes de Estados Unidos. La diferencia es mínima, lo que coloca a España al borde de ocupar el primer lugar entre los mayores flujos de inversión extranjera directa hacia el país.

El momento no podría ser más oportuno: mientras la República Dominicana ofrece estabilidad política, seguridad jurídica y un entorno fiscal competitivo, el clima económico en España experimenta tensiones por el aumento de la carga impositiva, lo que empuja capitales hacia destinos más favorables.

Un informe de la consultora británica Henley & Partners, especializada en migración de inversiones, estima que más de 500 millonarios saldrán de España este año, trasladando alrededor de 2,700 millones de euros en capitales hacia nuevas oportunidades.

Oportunidad para la República Dominicana

Algunos de esos capitales podrían encontrar en la República Dominicana un terreno fértil para crecer, siempre que el país mantenga su carta de presentación: certidumbre, transparencia y estabilidad.

El fortalecimiento de las relaciones económicas con España representa una oportunidad estratégica para seguir diversificando la inversión extranjera y consolidar la posición del país como líder económico del Caribe.