Críticas desde el movimiento MAGA por elección de Bad Bunny en el Super Bowl
Estados Unidos. – Diversas figuras asociadas al movimiento político MAGA (siglas en inglés de Make America Great Again) han manifestado su rechazo a la decisión de que el artista Bad Bunny participe en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, uno de los eventos televisivos más vistos en Estados Unidos.
El descontento surge principalmente por la postura crítica del cantante hacia el expresidente Donald Trump, su uso del idioma español en sus canciones y su estilo no convencional, lo que ha generado comentarios encendidos en redes sociales y llamados al boicot del evento por parte de sectores conservadores.
Uno de los más destacados en reaccionar fue Corey Lewandowski, exjefe de campaña de Trump y actual asesor del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), quien advirtió que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) estarán presentes en el evento.
“No hay ningún lugar donde se pueda brindar refugio a quienes se encuentran en este país ilegalmente. Ni en el Super Bowl ni en ningún otro lugar. Los encontraremos, los arrestaremos, los meteremos en un centro de detención y los deportaremos”, dijo en declaraciones para The Benny Show.
La elección del artista puertorriqueño ha provocado una ola de reacciones en redes. Benny Johnson, comentarista y creador de contenido, lo calificó como un “enemigo acérrimo de Trump” y “activista en contra de ICE”, asegurando que la NFL “se está autodestruyendo año tras año”.
Otro comentario que generó eco fue el de Nick Adams, autor y figura conservadora, quien expresó que seleccionar a Bad Bunny es “una cachetada en la cara para la mayoría de estadounidenses que apoyaron a Trump”. En respuesta, propuso al cantante Kid Rock como una alternativa para el espectáculo y alentó a boicotear el evento.
En tono sarcástico, la oficina del gobernador de California, Gavin Newsom, respondió indicando que Kid Rock no podrá actuar en ese estado, donde se llevará a cabo el Super Bowl, comentario que refleja las tensiones políticas en torno al evento.
Además de los comentarios políticos, en redes sociales circularon críticas sobre la imagen del artista, cuestionando su estilo, su uso de maquillaje y vestimenta considerada poco tradicional por algunos sectores conservadores, alegando que no corresponde con un “programa familiar”.
También surgieron quejas por el hecho de que Bad Bunny cante en español, lo cual fue visto como inapropiado para un evento de carácter nacional en Estados Unidos.
“No se debería permitir que no haya canciones en inglés en uno de los eventos televisivos más vistos del año en Estados Unidos”, escribió la expiloto y comentarista conservadora Danica Patrick.
A estas opiniones se sumó la presentadora Trish Reagan, quien cuestionó las letras del artista, citando frases explícitas y refiriéndose a él como “un rapero con un catálogo de letras vulgares”.
Pese a la controversia, el Super Bowl continúa siendo una plataforma de alto impacto para los artistas seleccionados, y su presentación suele consolidarlos como íconos culturales de su generación. La elección de Bad Bunny marca un nuevo precedente en la apertura de estos espacios hacia artistas latinos de alcance global.