Colombia desafía el veto de EE.UU. a Venezuela y ordena restablecer el servicio aéreo civil

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, instó al mundo a ignorar las advertencias de EE.UU. sobre el espacio aéreo venezolano | FOTO EXTERNA.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, instó al mundo a ignorar las advertencias de EE.UU. sobre el espacio aéreo venezolano | FOTO EXTERNA.

Santo Domingo, R.D. - La tensión diplomática y militar en el Caribe ha escalado a la esfera de la aviación civil, luego de que el presidente colombiano, Gustavo Petro, emitiera una orden que desafía la posición de Estados Unidos sobre el control del espacio aéreo de Venezuela.

EE.UU. no tiene el derecho de cerrar el espacio aéreo venezolano

El presidente Petro utilizó sus redes sociales para declarar que "EE.UU. no tiene el derecho de cerrar el espacio aéreo venezolano. Lo puede hacer con sus aerolíneas, pero no con las del mundo". En su mensaje, el mandatario colombiano instó a la comunidad internacional a seguir su ejemplo, promoviendo el diálogo sobre la "barbarie".

Este desafío responde a la advertencia emitida por Donald Trump el pasado sábado, quien anunció el cierre "en su totalidad" del espacio aéreo de Venezuela, en medio de un notable despliegue militar estadounidense en la región del Caribe.

Aerocivil desestima la advertencia de Trump por carecer de validez soberana

La autoridad de aviación civil colombiana, Aerocivil, emitió un comunicado oficial asegurando que el espacio aéreo venezolano "permanece plenamente abierto y operativo, sin restricciones que afecten la navegación aérea civil".

Aerocivil fue enfática al desestimar los pronunciamientos de Estados Unidos, un "tercer Estado que no posee injerencia ni competencia soberana" en el tema. La entidad colombiana calificó estas declaraciones, que no fueron coordinadas con Caracas, como "ajenas al marco normativo internacional" que solo sirven para generar "confusión en el sistema de aviación civil".

Reacción en las aerolíneas: Latam suspende y Wingo/Satena se mantienen

A pesar de la creciente tensión y las declaraciones, la realidad operativa en el sector aéreo se mantiene compleja y dividida. Por un lado, las aerolíneas colombianas Wingo y Satena, la panameña Copa Airlines y la Boliviana de Aviación, junto a las compañías venezolanas Avior y Conviasa, mantienen actualmente sus operaciones hacia y desde Venezuela.

Sin embargo, aerolíneas europeas como la española Iberia anunciaron la suspensión de sus vuelos hasta el 31 de diciembre, mientras que Air Europa lo hizo hasta el 12 del mismo mes, ambas citando razones de seguridad.

En un revés para la posición de Petro, Latam Airlines Colombia anunció la paralización "hasta nuevo aviso" de su ruta Bogotá-Caracas-Bogotá, debido a la suspensión de su permiso de operación por parte del Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC) de Venezuela. La compañía agregó que, incluso si el permiso fuera restablecido, las "condiciones actuales en ese territorio no cumplen con los estándares de seguridad" para reiniciar los vuelos.

Petro solicita una reunión urgente de la OACI

Esta no es la primera manifestación de Petro contra la postura de Trump, pues previamente había cuestionado bajo qué norma del derecho internacional se considera cerrado el espacio aéreo venezolano, calificando la advertencia de ir en contra de la soberanía nacional.

El mandatario colombiano ha solicitado formalmente a la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) convocar a una reunión para debatir el cierre que considera "completamente ilegal". Petro subrayó que "ninguna compañía aérea debe aceptar órdenes ilegales sobre el espacio aéreo de ningún país".

La escalada de tensión entre Washington y Caracas, que se acentuó desde el despliegue militar de EE.UU. en el Caribe en agosto, ha llevado a Venezuela a ver estas acciones como una "amenaza" directa a su soberanía.