ONU hace un llamado ante esclavitud moderna en Brasil

ONU hace un llamado ante esclavitud moderna en Brasil l Imagen externa

Río De Janeiro, Brasil.– La persistencia de condiciones laborales similares a la esclavitud en diversas regiones de Brasil sigue siendo motivo de seria preocupación para organismos internacionales. Así lo expresó este viernes el relator especial de Naciones Unidas sobre formas contemporáneas de esclavitud, Tomoya Obokata, tras concluir una visita oficial de doce días en ese país sudamericano.

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Tomoya Obokata, relator especial de Naciones Unidas l Foto externa.

Durante su estadía, el experto sostuvo encuentros con autoridades gubernamentales, representantes de organizaciones sociales y víctimas de explotación laboral y sexual en ciudades como Brasilia, São Paulo, Belo Horizonte, Río de Janeiro y Marabá, esta última en el estado amazónico de Pará. Según explicó, las prácticas esclavistas persisten en sectores productivos vinculados directamente con la destrucción ambiental de la Amazonía, incluyendo la minería ilegal, la deforestación, la ganadería y el tráfico de madera.

Obokata expresó su alarma por la situación de vulnerabilidad que enfrentan ciertos grupos sociales, entre ellos comunidades indígenas, afrodescendientes, mujeres empleadas en el servicio doméstico, migrantes y personas refugiadas, quienes con frecuencia quedan atrapados en ciclos de trabajo forzado y explotación. “Los relatos que he escuchado evidencian una problemática profunda, estructural, que no ha sido suficientemente contenida por las políticas actuales”, manifestó en rueda de prensa.

En su informe preliminar, el relator identificó una conexión directa entre las prácticas esclavistas y el desplazamiento forzoso de comunidades tradicionales. Muchas de estas personas, una vez expulsadas de sus territorios ancestrales por actividades extractivas o agrícolas, se ven forzadas a aceptar empleos precarios donde las condiciones laborales vulneran sus derechos fundamentales.

El trabajo forzado en Brasil, según Obokata, se presenta en múltiples sectores: desde el cultivo de café y caña de azúcar, hasta la construcción, la hotelería, la producción de carbón vegetal y los servicios domésticos. En estos espacios, la discriminación racial y de género se hace evidente: personas afrodescendientes —tanto hombres como mujeres— representan la mayoría de los casos registrados.

Además, la falta de integración plena al mercado laboral formal ha empujado a muchos inmigrantes y refugiados a aceptar trabajos informales y mal remunerados, especialmente en el ámbito agrícola y el comercio informal, donde los abusos se reproducen con mayor facilidad.

El informe final de la misión será presentado en septiembre de 2026 ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Sin embargo, Obokata ya ha instado al Estado brasileño a reforzar los mecanismos de protección laboral y a abordar con mayor firmeza las causas estructurales de estas formas contemporáneas de esclavitud.