Presunto asesino de activista Charlie Kirk no coopera con autoridades, confirma gobernador de Utah
Miami, EFE.- Tyler Robinson, acusado del asesinato del activista conservador estadounidense Charlie Kirk, no está colaborando con las autoridades ni ha confesado el crimen, afirmó este domingo Spencer Cox, gobernador de Utah, estado donde ocurrió el hecho el pasado miércoles.
Durante una entrevista en el programa ‘This Week’ de ABC, Cox confirmó que, aunque Robinson se mantiene en silencio, las personas cercanas a él sí están colaborando con la investigación. Kirk, conocido aliado del expresidente Donald Trump, fue asesinado tras recibir un disparo en el cuello durante un evento en la Universidad Utah Valley.
El gobernador, miembro del Partido Republicano, también señaló que una persona que vivía con Robinson —identificada como su novio en proceso de transición de hombre a mujer— está siendo muy cooperativa y quedó impactada por el crimen. Sin embargo, aclaró que aún no se determina si esta información es relevante para el caso.
En declaraciones al programa ‘Meet The Press’ de NBC, Cox agregó: “Lo que hemos aprendido es que esta persona no tenía conocimiento del hecho y se mostró sorprendida al enterarse”.
Las autoridades planean imputar a Robinson cargos por homicidio agravado, uso criminal de un arma de fuego y obstrucción a la justicia, según documentos judiciales. El gobernador y el expresidente Trump han sugerido que se le debería aplicar la pena de muerte.
Cox destacó que Robinson mantenía una “ideología izquierdista”, aunque no estaba afiliado a ningún partido político. Sus padres, en cambio, son republicanos.
Actualmente, Robinson está detenido en la cárcel del condado donde ocurrió el crimen, y se espera que en los próximos días se formalicen los cargos en su contra.
Personas cercanas al presunto agresor lo describen como alguien inteligente y aficionado a los videojuegos, con un creciente interés en la política en los últimos años. En una reciente cena familiar, mencionó que Kirk estaría en Utah.
Robinson es el mayor de tres hermanos y vivía con sus padres en el condado de Washington, Utah. Aunque la familia está registrada como republicana, él no tenía afiliación política formal ni había votado en recientes elecciones.