Temblores de tierra a sacuden Venezuela y Colombia | origen geológico detrás de los últimos sismos

Caracas, Venezuela.- Varios movimientos sísmicos registrados entre el 25 y el 26 de septiembre reactivaron la preocupación por la actividad telúrica en Venezuela y Colombia, regiones que comparten un complejo sistema de fallas y deformaciones tectónicas vinculadas al contacto entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana.

Este límite geológico es, en su mayoría, de desgarre lateral, pero presenta también segmentos compresivos y transtensivos que acumulan esfuerzos hasta superar la resistencia de la roca, provocando rupturas súbitas a lo largo de las fallas. Esos rompimientos liberan energía en forma de ondas sísmicas, capaces de causar vibraciones perceptibles o, en casos extremos, daños significativos cerca del epicentro.

En el caso de Venezuela, la actividad sísmica se concentra principalmente en el sistema de fallas Boconó–San Sebastián–El Pilar. Este sistema atraviesa los Andes, la Cordillera de la Costa y el oriente del país. “Cuando el esfuerzo supera la resistencia de la roca, los tramos ‘candados’ rompen de forma súbita y producen terremotos capaces de causar daños cerca del epicentro”, explican fuentes especializadas en geodinámica.

Colombia, por su parte, está atravesada por diversas fallas y bloques activos, como el de Maracaibo, Oca–El Pilar y Bucaramanga–Santa Marta. Una zona de especial interés es el llamado “nido de Bucaramanga”, donde se registra una alta frecuencia de eventos a distintas profundidades, lo cual genera una amplia gama de sismos tanto superficiales como intermedios y profundos.

Los eventos más recientes confirman este patrón. Entre la madrugada y la tarde del 25 de septiembre, Venezuela registró más de diez movimientos sísmicos, varios de ellos con epicentros ubicados al este de Bachaquero y en zonas del estado Zulia. Uno de los sismos más relevantes fue el de magnitud 5.8, registrado cerca de Mene Grande por el USGS (United States Geological Survey), con una profundidad de apenas 10 km, lo que incrementa su nivel de percepción.

De acuerdo con la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) y el Servicio Geológico Colombiano (SGC), la mayoría de estos eventos fueron superficiales o de profundidad intermedia, y aunque no se reportaron daños mayores, sí fueron ampliamente sentidos en varias localidades.

En Colombia, el sismo más notable ocurrió en Los Santos, Santander, el 25 de septiembre a las 7:21 p.m., con una magnitud de 4.8 y una profundidad de 148 km, según el SGC. Por sus características, el movimiento fue perceptible en municipios aledaños, aunque no causó afectaciones significativas.

Ambos países comparten un entorno tectónico de alta complejidad. Los registros instrumentales, junto con el uso de tecnologías GPS, permiten identificar zonas de mayor riesgo sísmico y alimentar los mapas de amenaza sísmica, una herramienta clave para la gestión del riesgo en comunidades vulnerables.