El verano más caluroso de la historia en España deja cerca de 3,000 muertes asociadas al calor

El verano más caluroso de la historia en España deja cerca de 3,000 muertes asociadas al calor
El verano más caluroso de la historia en España deja cerca de 3,000 muertes asociadas al calor

Madrid, España.- España ha registrado el verano más caluroso desde 1961, y las consecuencias han sido devastadoras. Un estudio conjunto del Imperial College London y el London School of Hygiene and Tropical Medicine estima que entre junio y agosto de este año se produjeron 2,841 muertes relacionadas con el calor extremo en el país, muchas de ellas directamente vinculadas al cambio climático.

La investigación, que abarcó más de 850 ciudades europeas, analizó el impacto del aumento de temperatura en la mortalidad estival. En promedio, el continente experimentó un desvío térmico de 2,2 grados Celsius por encima de lo habitual. Como resultado, se contabilizaron unas 24,400 muertes, de las cuales el 68 % (16,500 fallecimientos) se atribuyen al calentamiento global inducido por actividades humanas.

España y el cambio climático: una realidad letal

España, junto a Italia, lidera el número de fallecimientos por calor en Europa. Según el estudio, el país registró un exceso total de 3,893 muertes durante el verano, siendo 2,800 de ellas atribuibles al cambio climático. Estas cifras son coherentes con las reportadas por el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), que contabilizó 3,644 muertes por calor hasta principios de septiembre, un incremento del 84,3 % respecto al mismo período en 2024.

Los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) confirman que este fue el verano más cálido de la serie histórica en España, con una temperatura media de 24,2 °C, superando en 2,1 grados la media habitual. Durante un tercio del verano, el país estuvo bajo una ola de calor, exacerbando los efectos sobre la salud pública.

Barcelona, una de las ciudades más afectadas

Las zonas urbanas fueron las más impactadas. En Barcelona, se estiman 786 muertes adicionales, de las cuales 630 habrían sido evitables si no existiera el calentamiento provocado por la quema de combustibles fósiles. Esto sitúa a la ciudad como la tercera más afectada en Europa, después de Milán (1,156) y Roma (835), y al mismo nivel que Atenas.

Madrid también sufrió graves consecuencias, con 387 fallecimientos relacionados al calor extremo. La concentración de cemento, tráfico y falta de áreas verdes convierte a las ciudades en verdaderas “islas de calor”, aumentando la temperatura hasta en 10 grados más que las áreas rurales.

Adultos mayores: los más vulnerables

El 85 % de las muertes afectaron a personas mayores de 65 años, y un 41 % a adultos por encima de los 85 años, revelando la alta vulnerabilidad de la tercera edad ante fenómenos climáticos extremos, especialmente en regiones con alta densidad poblacional y escasa infraestructura adaptativa.

Los investigadores advierten que la población europea mayor de 80 años pasará del 6 % actual al 15 % en 2100, lo que, combinado con el aumento continuo de las temperaturas, plantea un riesgo sanitario crítico si no se adoptan medidas contundentes.

Urgencia ante la crisis climática

“La diferencia de unos pocos grados puede significar la vida o la muerte para miles de personas”, afirmó la doctora Claire Barnes, investigadora del Imperial College London. El estudio insiste en que los gobiernos deben actuar con urgencia para reducir las emisiones y abandonar el uso de combustibles fósiles.

“Cuanto más se retrase la transición energética, más letales serán los veranos, incluso con los esfuerzos actuales para adaptarse al calor”, advirtió Barnes en un comunicado.