Asesino de El Millón no enfrentó la justicia por otro feminicidio cometido en 1978

Recorte del periódico, que relató el asesinato en 1978 | FOTO EXTERNA

Santo Domingo, R.D.-. Nelson Féliz Miranda Hermida, el hombre de 79 años que este domingo conmocionó al país al quitarle la vida a su esposa y a la madre de esta antes de suicidarse en el sector El Millón, ya había cometido un feminicidio en el año 1978, un crimen por el cual nunca fue procesado judicialmente.

La revelación añade una dimensión sombría al trágico suceso ocurrido en el Distrito Nacional y plantea serias preguntas sobre la falta de consecuencias legales que enfrentó Miranda Hermida hace casi cinco décadas.

Un Patrón de Violencia que se Repitió 47 Años Después

El pasado domingo por la mañana, Féliz Miranda Hermida ultimó a tiros a su esposa, Mayra Martínez Romero, de 65 años, y a su suegra, Doris Romero, de 86 años, en un hecho que la fiscal del Distrito Nacional, Rosalba Ramos, ha calificado de "asuntos pasionales".

Este acto atroz es una réplica escalofriante de un crimen que cometió en 1978 contra la que era su pareja sentimental en ese entonces, la señora Ana Abreu Argelia.

Detalles del Feminicidio de 1978

Según consta en publicaciones periodísticas de la época, Miranda Hermida le quitó la vida a Abreu Argelia de cuatro balazos. Llevaban cuatro años de matrimonio al momento del suceso.

El trágico incidente ocurrió en una residencia de Gascue, en la calle Juan Sánchez Ramírez, en la casa de una prima de Féliz Miranda. El hermano de la víctima de 1978, Antonio Abreu, informó en aquel entonces que Ana llevaba un mes residiendo con sus padres en Villas Agrícolas debido a la falta de un hogar estable por parte de su pareja, ya que vivían “arrimados” en casa del padre de Nelson.

Abreu relató que, en una coincidencia macabra, el día del crimen (que también fue un domingo), el agresor la buscó con la promesa de llevarla a un lugar; horas después, Ana apareció sin vida.

La Impunidad en el Caso de Ana Abreu

A pesar de que la familia de Ana Abreu Argelia calificó el caso como premeditado y exigió justicia, Nelson Féliz Miranda Hermida nunca fue sometido a la justicia.

Esta omisión judicial generó la sospecha social de que la impunidad se debió a supuestos lazos familiares de Miranda Hermida con altas esferas policiales y militares de la época, lo que habría facilitado que el caso fuera archivado sin consecuencias penales para el victimario.