Comandante del Ejército supervisa línea fronteriza y obras en la Carretera Internacional
El mando militar ha desplegado un recorrido exhaustivo por los puntos más sensibles de la frontera, desde las alturas de la Sierra de Neiba hasta el norte en Dajabón.
Santo Domingo, R.D. - El comandante general del Ejército, mayor general Jorge Iván Camino Pérez, ejecutó el pasado martes 25 una intensa jornada de supervisión en la zona fronteriza, abarcando puntos estratégicos de las provincias Independencia y Elías Piña, culminando con una inspección a lo largo de la Carretera Internacional que divide la isla.
El recorrido inició con un enfoque en la infraestructura de defensa. Camino Pérez visitó el destacamento de Tierra Virgen, una posición táctica situada a 3,000 pies de altura en los cerros de Bucan Base, Sierra de Neiba. Allí, bajo la jurisdicción del 14to. Batallón de Infantería (Jimaní), el alto oficial constató los avances en la construcción de nuevas instalaciones y un helipuerto, obras claves para la movilidad aérea en la zona.
Ruta por Elías Piña y la Carretera Internacional
Posteriormente, la comitiva se trasladó al municipio de Comendador. La agenda incluyó la inspección del destacamento de Macasías y la zona de Las Dos Bocas, punto geográfico donde confluyen los ríos Macasías y Artibonito. El general fiscalizó la preparación de las tropas en los puestos de Guaroa, Guayabal y Hato Viejo, extendiendo la revisión hasta los conocidos pasos de Nonón y Javier, antes de llegar a Bánica.
El tramo más crítico del viaje se desarrolló sobre la Carretera Internacional. Partiendo desde Pedro Santana, específicamente en el puesto La Cadena, el Comandante verificó la seguridad en una serie de posiciones vitales:
- Los Cacaos
- El Corte
- Sombrero
- Palmita y Guayajayuco
La ruta continuó por Los Algodones y Villa Anacaona, cerrando el ciclo en el puesto del kilómetro 2.
Para finalizar la jornada operativa, Camino Pérez supervisó las instalaciones de la 17ma. Compañía en Restauración y la Inspectoría de Loma de Cabrera (Fortaleza General José Cabrera), concluyendo su misión en la Fortaleza Beller en Dajabón, sede del 10mo. Batallón de Infantería, reafirmando así la presencia del mando en toda la línea divisoria.