EE.UU. cierra oficina de la DEA en República Dominicana tras arresto de supervisor por corrupción
Santo Domingo, R.D.- La Embajada de los Estados Unidos en el país anunció el cierre temporal y hasta nuevo aviso de la oficina de la Administración para el Control de Drogas (DEA) en Santo Domingo. La drástica medida responde a una investigación interna de "cero tolerancia" ante graves indicios de corrupción que ya han provocado el arresto de un alto funcionario de la agencia.
Según reveló la agencia The Associated Press (AP), el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) detuvo a Melitón Cordero, supervisor de la DEA en territorio dominicano. El arresto forma parte de una pesquisa sobre el presunto abuso y fraude en un programa de visas estadounidenses destinado a informantes confidenciales.
El contundente mensaje de la embajadora
La decisión fue comunicada a través de las redes sociales por la embajadora de los Estados Unidos, Leah Francis Campos, quien emitió un enérgico pronunciamiento contra las irregularidades dentro de la delegación diplomática.
"La corrupción no tiene espacio en el Gobierno de los Estados Unidos ni en ningún otro. Es una violación repugnante y deshonrada de la confianza pública usar el cargo oficial para beneficio propio. No toleraré ni siquiera la percepción de corrupción en ningún lugar de la Embajada que dirijo", sentenció Campos en su cuenta de X.
Minutos después, la cuenta oficial de la misión diplomática respaldó la medida, aclarando que la República Dominicana sigue siendo un "socio fundamental" en la lucha contra el narcoterrorismo regional y que la cooperación bilateral continuará a pesar del cierre temporal de la oficina.
Reacción local y el esquema de visas
El ministro de Relaciones Exteriores dominicano, Roberto Álvarez, se pronunció sobre el hecho, aclarando de inmediato que el cierre no está vinculado con el gobierno dominicano, tratándose de un asunto estrictamente interno de las autoridades estadounidenses.
El escándalo destapa vulnerabilidades en el sistema de visas que otorgan la DEA, el FBI y otras agencias a extranjeros vinculados a actividades criminales a cambio de información. Ya en 2019, un informe del Departamento de Justicia había advertido sobre fallas en este programa, revelando que las autoridades habían perdido el rastro de hasta 1,000 informantes patrocinados, lo que representaba un riesgo para la seguridad pública.