Bacteria 'come carne' casi deja sin pierna a una mujer en Florida

Una mujer en Florida, Estados Unidos, estuvo a punto de perder su pierna izquierda después de ser infectada por la peligrosa bacteria carnívora Vibrio vulnificus en julio.

Según informes de medios locales, Genevieve Gallagher, de 49 años, contrajo la infección mientras nadaba con su hija en el estrecho de Santa Rosa, cerca de la playa de Pensacola. Se cree que la bacteria ingresó a su cuerpo a través de un pequeño corte en la piel.

Tres días después de su visita a la playa, los síntomas se manifestaron. Gallagher comenzó a sudar, su pierna se hinchó y notó la aparición de ampollas. Debido al rápido avance de la infección, fue trasladada de urgencia a un hospital, donde los médicos tuvieron que realizar una cirugía para extirpar una gran cantidad de tejido de su pierna izquierda y así detener la propagación de la bacteria.

Desde el hospital, la paciente explicó que los médicos le

"desbridaron la pierna hasta dejarla en carne viva"

 "tomaron la mayor parte del músculo, casi hasta el hueso la infección subió "casi hasta mi rodilla".

Tras ser hospitalizada, Gallagher sufrió un choque séptico que causó una falla en sus órganos. Permaneció intubada durante aproximadamente una semana mientras los médicos trabajaban para salvarla, limpiando repetidamente la herida y eliminando cualquier tejido muerto.

"El dolor es increíble. Se siente como si alguien tomara gasolina, la vertiera en mi pierna y le prendiera fuego"

Expresó Gallagher, y añadió que no existen antibióticos que detengan la bacteria, por lo que es vital retirar todo el tejido infectado.

Las autoridades han emitido advertencias a los bañistas locales sobre los riesgos de ingresar al agua con cortes o rasguños en la piel. La vibriosis, causada por esta bacteria, puede infectar el torrente sanguíneo y, de no tratarse a tiempo, puede ser mortal en cuestión de días. Además, en muchos casos, la amputación de las extremidades es necesaria para salvar la vida del paciente.

La Vibrio vulnificus es una bacteria que prolifera en aguas cálidas. Debido al aumento de casos, las autoridades estadounidenses han emitido alertas para que las personas eviten bañarse en las costas de Florida y Luisiana, que son las zonas con la mayor cantidad de infecciones reportadas.