Pacientes con enfermedades graves enfrentan demoras en tratamiento de alto costo en RD

Pacientes con enfermedades graves enfrentan demoras en tratamiento de alto costo en RD
Pacientes con enfermedades graves enfrentan demoras en tratamiento de alto costo en RD

Santo Domingo, R.D. – Miles de dominicanos que padecen enfermedades graves como cáncer, trasplantes, esclerosis múltiple, lupus y leucemias dependen cada mes de medicamentos de alto costo, esenciales para su tratamiento. Aunque muchos cuentan con seguro médico, estos tratamientos no están cubiertos por las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS), lo que obliga al Estado a asumir esos costos millonarios, generando una carga al sistema público de salud.

El Estado asume costos de medicamentos de alto costo

En una entrevista reciente en el programa N Investiga, el director del Programa de Medicamentos de Alto Costo, Dr. Carlos Sánchez Solimán, explicó que el 91% de los beneficiarios del programa tiene seguro médico, y de ese grupo, el 77% pertenece al régimen contributivo. Sin embargo, las ARS no cubren los medicamentos necesarios, lo que obliga al Estado a asumir la responsabilidad de financiar estos tratamientos vitales.

Sánchez Solimán comentó que “este programa, que nació como una ayuda puntual, se ha convertido en un subsidio al sistema de seguridad social. Las ARS están cobrando a sus afiliados sin cubrirles lo que realmente importa: los medicamentos de alto costo”.

Pacientes con seguro, pero sin acceso a tratamiento

A pesar de tener seguro médico, muchos pacientes se encuentran con un obstáculo insalvable cuando se trata de recibir los medicamentos de alto costo que requieren. Por ejemplo, Miosotis De la Rosa, una secretaria en un consultorio oncológico, fue diagnosticada con cáncer de pulmón y necesita el medicamento Osimertinib 80 mg, cuyo costo mensual supera los 400,000 pesos. Según Miosotis, “tendría que vender la casita para poder vivir un mes, y todavía estoy esperando entrar al programa”. Su expediente lleva siete meses en espera.

De igual manera, Luisa Figaris, quien fue trasplantada de hígado debido a una hepatitis autoinmune, depende del medicamento My Fortic, que cuesta alrededor de 42,000 pesos mensuales. Luisa lleva dos meses sin recibirlo del programa. “Cuando dejas de tomarlo, el órgano puede afectarse. Es lo que mantiene vivo el trasplante”, explicó Figaris.

Las sociedades médicas alzan la voz

La falta de acceso a tratamientos esenciales ha sido un tema de preocupación para las sociedades médicas. La Sociedad Dominicana de Oncología Clínica advirtió que los retrasos “están costando vidas”, mientras que otras sociedades médicas, como las de Dermatología, Hematología y Gastroenterología, han señalado el “impacto devastador” que esto tiene en sus pacientes.

La doctora Merien Báez, secretaria de la Sociedad de Oncología, afirmó: “Los pacientes oncológicos nos llegan en etapas donde debemos actuar de inmediato, y se nos están muriendo”.

El costo que asume el Estado: Un desafío estructural y presupuestario

El programa de medicamentos de alto costo, creado en 2005, actualmente atiende a más de 7,500 personas y cubre 120 moléculas para tratar 39 enfermedades graves. Sin embargo, la demanda ha crecido mucho más rápido que el presupuesto disponible. En 2020, el gasto era de 2,786 millones de pesos, pero en 2025 se estima que superará los 7,300 millones de pesos.

Sánchez Solimán reconoció que el problema principal no solo es presupuestario, sino también estructural. “Las ARS cobran una cápita mensual cercana a 2,600 pesos, pero no cubren medicamentos de alto costo. Y el Estado termina haciéndose cargo de sus afiliados”, añadió el funcionario.

Un sistema de salud con fallas estructurales

El Dr. Sánchez Solimán mostró una cotización del programa a una ARS privada por el medicamento Bevacizumab 400 mg, cuyo precio subsidiado es de 71,846 pesos, mientras que en el mercado cuesta más de 106,000 pesos. “Las ARS pueden adquirirlo aquí más barato, pero solo lo hacen en un dos por ciento de los casos”, afirmó el director del programa.

A medida que los pacientes continúan esperando el acceso a tratamientos esenciales, el tiempo se convierte en un factor crucial. “Mi temor —dice Miosotis, entre lágrimas— es que el medicamento me lo aprueben cuando ya esté en una etapa terminal, cuando ya no me sirva de nada”.

El costo humano y el desafío del sistema de salud

Este problema no solo refleja la ineficiencia del sistema de salud, sino también el alto costo humano que enfrentan quienes dependen de tratamientos costosos y no pueden obtenerlos a través de su seguro médico. El Estado, que debería ser el último recurso, se ha convertido en el principal responsable de asegurar la supervivencia de miles de personas, mientras las ARS siguen sin cumplir con su responsabilidad fundamental: cubrir los medicamentos de alto costo para sus afiliados.