El Monorriel es Caro y Feo: ¿Por qué la construcción debe suspenderse a favor del Metro y el Tranvía?

Por Yuri Enrique | Abogado, panelista en Radio República

La exigencia del partido Fuerza del Pueblo para suspender la construcción del Monorriel de Santo Domingo no es un capricho político, sino un llamado a la racionalidad técnica y económica. Contrario al alegato gubernamental de que esta obra será más barata, el análisis costo-beneficio y la experiencia internacional demuestran que el Monorriel es caro, feo y estéticamente errático.

Mi crítica no se basa en el mero descontento, sino en criterios fundamentales de infraestructura y tiempo de vida:

Baja Rentabilidad y Corta Vida Útil

Los países desarrollados han optado por abandonar el Monorriel como solución de movilidad colectiva a gran escala, reservándolo únicamente para trayectos turísticos o de muy corto alcance (como en aeropuertos o el downtown de Miami). ¿La razón?

  • Alto Costo de Construcción: La construcción de un Monorriel es igual o incluso más costosa por kilómetro que la de un Metro soterrado.
  • Vida Útil Inferior: Mientras los sistemas de Metro en ciudades como Nueva York o Madrid han superado el siglo de operación, los Monorrieles pierden utilidad y deben ser demolidos tras apenas 25 o 30 años. Es decir, en virtud de rentabilidad a largo plazo, el proyecto tiene un valor bajo.

Un Impacto Estético Negativo

Es imperativo que, al diseñar proyectos de esta magnitud, se apruebe un "test de razonabilidad" que incluya el factor estético. Al pasar una estructura elevada sobre la ciudad, se afea la urbe, lo cual interfiere negativamente en la valoración de la obra y en el paisaje urbano.

La Solución Ideal: Metro y Tranvía

Si buscamos una solución de transporte público efectiva y duradera, las alternativas son claras:

  1. Concluir el Metro de Santo Domingo: Lo idóneo es culminar las siete líneas de Metro planteadas desde un inicio. Esta obra, que en su momento fue tan criticada, hoy no da abasto y ha transformado positivamente la cultura de movilidad de la sociedad dominicana.
  2. Apostar por el Tranvía: Sería mucho más rentable para la capital y Santiago la construcción de un Tranvía. Imaginen un recorrido en la 27 de Febrero o la Winston Churchill, utilizando las amplias isletas para su construcción. Sería un mecanismo alternativo, más económico y que facilitaría el acceso a toda la población del interior y del Gran Santo Domingo.

El Aumento de la Tarifa: ¿Propósito Fundamental?

El anuncio reciente del Gabinete de Transporte sobre la unificación tarifaria y el aumento del pasaje del Metro de RD35, aunque se reviste como un paso hacia la integración, tiene un propósito fundamental: el aumento del pasaje.

Gran parte de esta "unificación" (Metro, Teleférico) ya funcionaba. El verdadero impacto es que el dominicano deberá asumir un pasaje de RD$35 pesos, un aumento que no es necesariamente más conveniente para el usuario.

El gobierno debería enfocar sus esfuerzos en concluir obras probadas, como el Metro, y considerar alternativas de alto impacto y bajo costo como el Tranvía, en lugar de proyectos como el Monorriel, cuyo tiempo de vida y costo-beneficio son claramente inferiores. La movilidad de nuestro pueblo merece soluciones que piensen en siglos, no en caprichos sexenales.