Padres de niña herida en Capotillo piden justicia mientras “Jhon 42” sigue bajo investigación
Santo Domingo, RD. — “La bala le dio en la columna, los doctores me dijeron que por lo frágil de los huesitos de mi niña puede que nunca más camine”. Así relató entre lágrimas Nairoby Martínez, madre de la menor herida en un tiroteo ocurrido el pasado miércoles en el sector Capotillo, en el Distrito Nacional.
La pequeña, de apenas nueve años, se encuentra en estado crítico en la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital Marcelino Vélez Santana, donde recibe atenciones médicas por una herida de bala que afectó su columna vertebral. Los médicos han advertido que existe la posibilidad de que no pueda volver a caminar.
Su padre, Juan Carlos Tejeda, contó que la niña soñaba con ser voleibolista y practicaba también batón-ballet. “Ella iba camino a su entrenamiento cuando comenzó el tiroteo frente a nuestra casa. No hay dinero que pueda devolverle las piernas a mi hija. Lo único que pedimos es justicia”, expresó con la voz quebrada.
De acuerdo con los reportes policiales, el hecho se originó por una disputa entre vecinos por mil pesos y unas peleas de “betas”, lo que desató un altercado con machetes y disparos. Durante el conflicto, John Lariel Báez Álvarez (a) “Jhon 42”, de 20 años, habría tomado el arma de su padre y realizado varios disparos, impactando a la menor que jugaba cerca del lugar.
Tres días después del incidente, el joven se entregó voluntariamente a la Policía Nacional, acompañado por familiares y vecinos, para responder por el caso. El vocero de la institución, Diego Pesqueira, informó que Báez Álvarez no posee antecedentes penales y que continúa bajo custodia mientras el Ministerio Público profundiza las investigaciones.
El arma utilizada, una pistola Súper calibre 9 mm, fue entregada voluntariamente por su propietario, padre del detenido, quien también está siendo interrogado.
Los padres de la menor presentaron formalmente una querella en la Fiscalía del Distrito Nacional, exigiendo que el responsable sea procesado. “Ellos no pueden decir que fue una bala perdida, porque en el video se ve claramente que él dispara”, aseguró el padre de la niña.
Mientras tanto, la familia mantiene la esperanza de una recuperación milagrosa y clama que el caso no quede impune.